2 de febrero de 2011

llovió y llovió y se mojó la luna

"...papá, ya llovió y llovió y se mojó la luna"
Azul Juárez



ahora hay veredas que se niegan y desvían;
árboles que se contraen, ensimismados;
pájaros que detienen el vuelo y continúan caminando.

un terrón de azúcar suspendido en el aire nos mira;
nada en la noche parece importarle.

conmigo: una cafetera que altera el sabor de cualquier grano;
almohadas que lamentan el armisticio, pero callan;
un reloj que da la hora con días de retraso,
quizá semanas.

llevo escrito en el brazo aquello de la luna mojada,
parte de un cuento que me conté mientras soñaba.

5 comentarios:

Dafne dijo...

delicado!!!

San Alferio Abad ® dijo...

Cuando sólo esperas la noche con la esperanza de dormir para soñar en lo de ayer... es señal de que se ha vivido plenamente, el mundo ya aburre de tanta plenitud, recurrir al sueño se convierte en el postre del día.

Soñemos pues, y sigamos tatuando el brazo, que bajo la piel... hay aun... hoja en blanco.

Buen texto fabuloso.

Saludos y Oraciones.
San Alferio Abad.

Luna Líquida dijo...

Eso explica tantas cosas...

Monica Morales dijo...

Poema en "corto"(metraje):

Encontramos el paneo de la mirada que traslada su emoción -su nostalgia- al paisaje (las veredas, los árboles, las aves)... la mirada vuelve al interior de la casa, donde las almohadas, la cafetera, el reloj son antropomorfizados para fungir como espejos.

La mirada termina en el poeta, en su brazo-lienzo que ha capturado la magia de un momento, de una mirada azul e iluminada... una mirada que se vuelve centro del universo.

(ovación de pie)

Suerte que eres poeta y puedes hacer cosas tan bellas con las circunstancias que la vida va plantando frente a tí.

Saludos.

kafu dijo...

Que horror si no existieran los sueños y yo que m alimento de ellos.