2 de febrero de 2011

llovió y llovió y se mojó la luna

"...papá, ya llovió y llovió y se mojó la luna"
Azul Juárez



ahora hay veredas que se niegan y desvían;
árboles que se contraen, ensimismados;
pájaros que detienen el vuelo y continúan caminando.

un terrón de azúcar suspendido en el aire nos mira;
nada en la noche parece importarle.

conmigo: una cafetera que altera el sabor de cualquier grano;
almohadas que lamentan el armisticio, pero callan;
un reloj que da la hora con días de retraso,
quizá semanas.

llevo escrito en el brazo aquello de la luna mojada,
parte de un cuento que me conté mientras soñaba.

26 de enero de 2011

si un día me pierdo

si un día me pierdo,
si no sabes más de mí:
revísate las manos,
el fondo de los ojos,
la punta de la lengua.

si un día me pierdo,
antes de darme por muerto
pronuncia mi nombre quedito,
recuéstate en mi almohada.

búscame tras las cortinas,
en los barcos de una guerra embotellada,
en la ovalada maqueta del tren;
jamás en la oficina.

si un día me pierdo
cómete todas las erres,
y con la barriga llena,
léeme de nuevo, varias veces,
ahí (aquí) estoy. estamos.

11 de enero de 2011

de ser

de ser, claro que pudo haber sido.
de pasar: pasó, aunque no se quedara.

de existir, no sé, quizá lo soñé completo.

de doler, duele.

de contar, cuenta; como cuento y como resta.

de volver, no devuelve nada.

de saber, no sabe. sólo pregunta:

¿quién podará mis versos?

¿quién se columpiará en mis ramas?

14 de diciembre de 2010

cuando me descubro con las manos llenas...

Cuando me descubro con las manos llenas,
cuando sé, de buena fuente, que soy feliz,
que estoy completo.

Cuando no encuentro un tema que supere al deseo
de vivir lo que sea que estoy viviendo.

Cuando los lápices se afilan en mi contra
-picas traidoras en línea enemiga-,
cuando toda mi voluntad no alcanza para flanquear
la caballería del olvido.

Cuando el teclado se desperdiga por toda la casa,
y tengo que perseguir vocales por horas y devolverlas a su corral.
Cuando debo expulsar de la cama a algunas letras perpetuamente en celo.

Cuando paso de todos los verbos.

Cuando decido soltar, cuando me embarco
y me hago a la mar con sólo un color como brújula.

Cuando sé que eres un cielo que dos mares se disputan,
-caldero de estrellas aún sin nombre, recuerdos coronados de espuma-.

Cuando nada escribo y nada puedo callar.

Cuando estás y no, como el frío, como la sed o el hambre.
Cuando te estoy amando y no es tiempo y no importa.
Cuando te enteras y es tarde. Cuando aún no lo es.

26 de octubre de 2010

nací un día que no recuerdo

nací un día que no recuerdo,
que marcaron mis padres como mío,
y esperé año con año a que llegara
hasta que entendí no era una meta,
sino un punto de partida

bebí con las sirenas,
y se me llenó de sal la mirada y el gusto,
de noche me cobijaron los grillos,
y conocí una canción que aún no canto,
me perdí mientras jugaba a ser niño
y aprendí sin querer, sin saber de permisos

se fueron sumando horizontes,
detrás de mí se amontonó el camino,
la oscuridad me rodeaba como un líquido espeso,
esperaba que la bebiera, que la llevara conmigo

estudié rodeado de absurdos,
tontos disfrazados de niños,
tontos que quisieron enseñar que sabían,
y escuché las risas por preguntar,
y miré los dedos que señalaron
mientras yo tan sólo intentaba volver

aprendí a tejer lazos,
a hacer nudos que aún no desato
y puse lo mejor de mí a una labor
que no concluyo

volví a mirar mi pasado,
sin detenerme, sin inmutarme,
y por sobre el hombro comprobé, aliviado,
que seguía a suficiente distancia, sin cambios

así que llené de caminos las horas,
encontré mujer donde multiplicarme,
aprendí al unísono a elegir mal,
y a amar por siempre

mi interior se volvió cada día más pesado,
mis laberintos cada vez más complejos,
no hubo ya ninguna ruta directa,
y yo sin saber leer los labios del mar,
ni el recado en la arena

perdí la prisa, me dejó muy atrás hace tiempo,
aferrado a mi sombra -cosida a lo peter pan-
colecciono palabras, curvas de carretera,
besos que dan un norte, adioses que aclaran siempre,
y lleno libretas al borde,
dando a luz hojas en las que anochece

pregunto y pregunto
y no hay quien responda;
díganme:a casa, ¿cómo es que se vuelve?

5 de octubre de 2010

al interior

llevo horas limpiando recuerdos,
extendiéndolos sobre la cama, disfrutándolos.

evito las cronologías, las prioridades,
los revivo como aparecen, como les apetece
saltar de mi memoria.

a algunos les da por convivir, por mezclarse,
así mi hija juega conmigo de niño,
mis padres, muy jóvenes, se saben viejos felices,
todos mis amigos conviven atemporalmente,
nunca falta el ron, y a ninguno hemos llorado todavía.

en mi cabeza existe una sola regla:
cada uno tiene un lugar específico donde volver a instalarse.

si de día conviven entre ellos, a mí me da por escribir,
por platicar y contar que alguna vez viví, y fue bueno.
pero de noche cada historia regresa a su contexto,
entonces es que recuerdo líneas completas, escenarios,
los personajes permanecen en su tiempo, y todo es crudo y es real,
y es cuando más aprendo.

por eso, si alguien me preguntara en este instante "¿qué haces?"
yo miraría la cama sonriendo para, sin pena, responder que sueño.

12 de septiembre de 2010

miedo

miedo.
deberías sentir miedo.
en cualquier momento un rayo
helado podría recorrerte,
entrar por las plantas de los pies,
abrazársete a los muslos, a las caderas,
podría por dentro secarte, mantenerte congelada.

deberías temer por la implosión, cada vez más probable, de tu pecho,
tendrías que estar atenta a las marcas en el cuello,
al gusto a sal de tus encías,a la escarcha en las pestañas,
deberías temer el ver caer todas tus disculpas congeladas
al apenas pronunciarlas.

sería bueno que rieras por días enteros ahora que aún logras hacerlo.

deberías temer porque en cada incendio buscarás calor,
y por dentro seguirás cegada y fría, insensible, insaciable,
y tendrás bien claro de dónde viene el mal,
porque tú lo provocaste.

deberías sentir miedo,
o aprender a actuar sin dejar rastros.
sobreviví porque tengo a qué aferrarme,
¿pero tú...qué harás tú cuando Dios te mande la factura?